Número 6 "LA BRUMA" Octubre 2005

Publicado el 3 de Octubre, 2005, 20:26. en Boletin.
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Volvemos a estar con todos vosotros a través de nuestro boletín mensual, cuyo contenido encierra las noticias más impactantes y curiosas relacionadas con el aspecto más duro y desagradable del Misterio.

Algunas de ellas sin duda nos estremecerán, otras quizá nos hagan sonreír pero todas ellas en conjunto indican que la situación actual del mundillo no es tan placentera como cabría esperar. Lo paranormal puede resultar peligroso, sobre todo cuando hay personas que se aprovechan de la credulidad de la gente.

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"La Bruma" número 6

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Lista de Correo "La BRUMA del MISTERIO"


VICTIMAS del MISTERIO

Publicado el 2 de Octubre, 2005, 10:55. en denuncias.
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A veces pienso que los que nos dedicamos a la investigación y divulgación de los Fenómenos Paranormales somos de algún modo responsables del aspecto desagradable del misterio. Nos guste  o no, desde nuestras webs, revistas, libros, artículos y programas de radio acercamos los enigmas al hombre de la calle, a todos aquellos que sienten pasión o curiosidad por lo que en principio parece no tener respuesta.

Me pregunto si hacemos lo correcto ya que entregamos al interesado cuentos imposibles, historias fantásticas, muchas de ellas no corroboradas y sembramos la duda con hipótesis variopintas que sólo sirven para rellenar y rellenar espacios, sin que los misterios tengan una respuesta satisfactoria.

Colocamos estos temas con sus interrogantes abiertos y el vulgo hace uso de él, creyendo en las maldiciones, escuchando el mensaje de los espíritus, esperanzados en las comunicaciones con el Mas allá, buscando el contacto extraterrestre, usando la brujería para sus caprichos personales y volcando su confianza en los "expertos" en la materia. Así, presas del miedo y la desesperación, confundidos porque los propios investigadores no parecen aclararse, algunas personas se convierten en víctimas del misterio:

Fue a ver un brujo y despertó desnuda en un hotel

(EFE).- Una joven de 22 años, que pidió ayuda a un brujo para que le ayudase a superar una serie de problemas, denunció a la policía que tras oler unos polvos del tratamiento, se despertó desnuda en un hotel cercano a la consulta, en un hotel cercano a Caracas, Venezuela.

El brujo hizo que la joven "oliera unos polvos mientras inundaba el ambiente con el humo de una hierba quemada" reseña la prensa caraqueña de hoy en base a la denuncia por violación que la muchacha presentó a la policía.

"Posteriormente despertó desnuda en la habitación de un hotel adyacente", añade la nota.

La policía detuvo al brujo, de 49 años, que tenía su consulta en un sótano del centro de Caracas y se dedicaba también a "predecir el futuro, hablar con espíritus y hacer sahumerios".

Arrestaron a un curandero por violaciones

Un hombre -que dice ser curandero- fue detenido en la localidad de Los Sarmientos, luego de que varias jóvenes lo denunciaron a raíz de que él les decía que les curaría el mal de amores, pero el medicamento consistía en abusar de ellas. El sospechoso ya estaba condenado por el caso, pero se encontraba prófugo.
Una comisión policial al mando de los comisarios Antonio Quinteros y Guillermo del Lugo recibió la orden de los jueces que habían sentenciado a Juan Alberto Cajal (a) "Chicho", de 28 años, de encontrarlo y trasladarlo a la cárcel. Los policías determinaron en qué vivienda se refugiaba y, luego de realizar un allanamiento, lograron detener al acusado.
Cajal había sido denunciado en distintas ciudades del sur de la provincia. Siempre actuaba del mismo modo: convencía a las víctimas de que él podía curarlas y luego las violaba. La mayoría de las víctimas eran menores de edad.

Seis detenidos en Murcia por prostituir a brasileñas en tres locales de alterne

GUILLERMO HERMIDA/MURCIA

Ahora son testigos protegidos, pero hace apenas una semana sólo eran dos jóvenes brasileñas obligadas a prostituirse. Sortearon la estrecha vigilancia a las que eran sometidas por la banda de proxenetas y el miedo a ser presa de una maldición vudú, y corrieron a la comisaría a denunciar que el paraíso que buscaron en España era sólo un infierno. Su declaración ha servido como base a la Unidad de Extranjería de Murcia, junto a inspectores del Ministerio de Trabajo, y miembros de la Unidad Contra las Redes de Inmigración (Ucrif) para desarticular una red de prostitución que tenía su base en el club Don Mario, el chalé Protocolo de Atalayas y un domicilio en la calle Muñoz Barberán del barrio de El Carmen de la capital.

Seis personas, entre ellas José Luis A.R., de 47 años y dueño de Don Mario, fueron detenidas el pasado jueves y han pasado ya a disposición judicial por varios delitos, incluidos los de tenencia ilícita de armas y tráfico de drogas, además de los de prostitución y contra los derechos de los trabajadores. En la operación, desarrollada de madrugada de forma simultánea en los tres locales, también fueron arrestados el colombiano Luis Alberto O.R., guarda de seguridad de Don Mario; e Iona Rosa S.S., brasileña y compañera sentimental de José Luis, además de ser el presunto contacto con la red que desde Brasil introducía las chicas en España.

Drogas y magia negra


La Policía Nacional, además de las dos chicas que dieron la alarma, también encontró hasta nueve mujeres obligadas a prostituirse, seis de ellas brasileñas y el resto rumanas y latinomericanas. Las jóvenes denunciaron que la banda les drogaba con éxtasis y cocaína para que «funcionaran mejor en la cama», según fuentes policiales. También afirmaron que Iona Rosa realizaba rituales de vudú, una antigua creencia caribeña de magia negra, para atemorizarlas y mantenerlas controladas. La Policía confirmó esta afirmación al hallar en la pensión Victorio, que estaba conectada al Don Mario por un pasadizo, un aseo con restos de velas, herraduras, plumas de ave, sangre seca y una máscara tribal de madera, elementos que revelan allí se realizaban este tipo de rituales.

La Policía halló en los registros una pistola, un bate de béisbol y unos nunchacos, así como 40.500 euros en metálico y una libreta con un saldo de 400.000 euros. Los agentes también hallaron fajos de tiques en los que se detallaban los servicios y consumiciones que efectuaban las jóvenes, que adoptaban para ejercer la prostitución nombres ficticios como Erika o Alexandra. Además de las brasileñas, una mujer nigeriana y otra colombiana estaban también bajo el control de esta organización criminal, que en ningún momento entregaba dinero a las jóvenes, sino que les hacía llegar vales y anotaba las cantidades en varias libretas, también intervenidas.

Ahora son testigos protegidos, pero hace apenas una semana sólo eran dos jóvenes brasileñas obligadas a prostituirse. Sortearon la estrecha vigilancia a las que eran sometidas por la banda de proxenetas y el miedo a ser presa de una maldición vudú, y corrieron a la comisaría a denunciar que el paraíso que buscaron en España era sólo un infierno. Su declaración ha servido como base a la Unidad de Extranjería de Murcia, junto a inspectores del Ministerio de Trabajo, y miembros de la Unidad Contra las Redes de Inmigración (Ucrif) para desarticular una red de prostitución que tenía su base en el club Don Mario, el chalé Protocolo de Atalayas y un domicilio en la calle Muñoz Barberán del barrio de El Carmen de la capital.

Seis personas, entre ellas José Luis A.R., de 47 años y dueño de Don Mario, fueron detenidas el pasado jueves y han pasado ya a disposición judicial por varios delitos, incluidos los de tenencia ilícita de armas y tráfico de drogas, además de los de prostitución y contra los derechos de los trabajadores. En la operación, desarrollada de madrugada de forma simultánea en los tres locales, también fueron arrestados el colombiano Luis Alberto O.R., guarda de seguridad de Don Mario; e Iona Rosa S.S., brasileña y compañera sentimental de José Luis, además de ser el presunto contacto con la red que desde Brasil introducía las chicas en España.

Drogas y magia negra


La Policía Nacional, además de las dos chicas que dieron la alarma, también encontró hasta nueve mujeres obligadas a prostituirse, seis de ellas brasileñas y el resto rumanas y latinomericanas. Las jóvenes denunciaron que la banda les drogaba con éxtasis y cocaína para que «funcionaran mejor en la cama», según fuentes policiales. También afirmaron que Iona Rosa realizaba rituales de vudú, una antigua creencia caribeña de magia negra, para atemorizarlas y mantenerlas controladas. La Policía confirmó esta afirmación al hallar en la pensión Victorio, que estaba conectada al Don Mario por un pasadizo, un aseo con restos de velas, herraduras, plumas de ave, sangre seca y una máscara tribal de madera, elementos que revelan allí se realizaban este tipo de rituales.

La Policía halló en los registros una pistola, un bate de béisbol y unos nunchacos, así como 40.500 euros en metálico y una libreta con un saldo de 400.000 euros. Los agentes también hallaron fajos de tiques en los que se detallaban los servicios y consumiciones que efectuaban las jóvenes, que adoptaban para ejercer la prostitución nombres ficticios como Erika o Alexandra. Además de las brasileñas, una mujer nigeriana y otra colombiana estaban también bajo el control de esta organización criminal, que en ningún momento entregaba dinero a las jóvenes, sino que les hacía llegar vales y anotaba las cantidades en varias libretas, también intervenidas.

Ahora son testigos protegidos, pero hace apenas una semana sólo eran dos jóvenes brasileñas obligadas a prostituirse. Sortearon la estrecha vigilancia a las que eran sometidas por la banda de proxenetas y el miedo a ser presa de una maldición vudú, y corrieron a la comisaría a denunciar que el paraíso que buscaron en España era sólo un infierno. Su declaración ha servido como base a la Unidad de Extranjería de Murcia, junto a inspectores del Ministerio de Trabajo, y miembros de la Unidad Contra las Redes de Inmigración (Ucrif) para desarticular una red de prostitución que tenía su base en el club Don Mario, el chalé Protocolo de Atalayas y un domicilio en la calle Muñoz Barberán del barrio de El Carmen de la capital.

Seis personas, entre ellas José Luis A.R., de 47 años y dueño de Don Mario, fueron detenidas el pasado jueves y han pasado ya a disposición judicial por varios delitos, incluidos los de tenencia ilícita de armas y tráfico de drogas, además de los de prostitución y contra los derechos de los trabajadores. En la operación, desarrollada de madrugada de forma simultánea en los tres locales, también fueron arrestados el colombiano Luis Alberto O.R., guarda de seguridad de Don Mario; e Iona Rosa S.S., brasileña y compañera sentimental de José Luis, además de ser el presunto contacto con la red que desde Brasil introducía las chicas en España.

Drogas y magia negra


La Policía Nacional, además de las dos chicas que dieron la alarma, también encontró hasta nueve mujeres obligadas a prostituirse, seis de ellas brasileñas y el resto rumanas y latinomericanas. Las jóvenes denunciaron que la banda les drogaba con éxtasis y cocaína para que «funcionaran mejor en la cama», según fuentes policiales. También afirmaron que Iona Rosa realizaba rituales de vudú, una antigua creencia caribeña de magia negra, para atemorizarlas y mantenerlas controladas. La Policía confirmó esta afirmación al hallar en la pensión Victorio, que estaba conectada al Don Mario por un pasadizo, un aseo con restos de velas, herraduras, plumas de ave, sangre seca y una máscara tribal de madera, elementos que revelan allí se realizaban este tipo de rituales.

La Policía halló en los registros una pistola, un bate de béisbol y unos nunchacos, así como 40.500 euros en metálico y una libreta con un saldo de 400.000 euros. Los agentes también hallaron fajos de tiques en los que se detallaban los servicios y consumiciones que efectuaban las jóvenes, que adoptaban para ejercer la prostitución nombres ficticios como Erika o Alexandra. Además de las brasileñas, una mujer nigeriana y otra colombiana estaban también bajo el control de esta organización criminal, que en ningún momento entregaba dinero a las jóvenes, sino que les hacía llegar vales y anotaba las cantidades en varias libretas, también intervenidas.

Nadie pondrá en tela de juicio que los estafadores de lo paranormal son una plaga más de esta sociedad que abre sus brazos a todo tipo de individuos, muchos de los cuales utilizan pequeñas nociones paranormales para manifestar sus instintos más primarios. Son culpables sin duda de sus propios actos y es una alegría saber que muchas veces son detenidos… pero las víctimas siguen sacudiendo los diarios, se siguen produciendo hechos lamentables de aquéllos que se aprovechan de los supersticiosos, de los crédulos y noto que existe cierta responsabilidad de los que nos dedicamos a estos asuntos tan insólitos porque, hasta la fecha, parece ser que el sentido crítico hacia estos temas brilla por su ausencia y nos estamos dedicando a "vender misterios".

Evidentemente los investigadores no somos culpables en el estricto sentido de la palabra pero sí de algún modo responsables de la confusión que existe en la sociedad sobre estos temas, confusión en la que está sumido un nutrido grupo de personas y de la que se aprovecha una buena pandilla de sinvergüenzas.