Las VOCES se lo ordenaron

Publicado el 31 de Diciembre, 2005, 8:38. en crónica negra.
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En relación a la quema de la casa por las voces que escuchaba…

LA AUDIENCIA APLICA LA ATENUANTE "MUY CUALIFICADA DE ENFERMEDAD MENTAL"

Treinta meses de psiquiátrico por prender fuego a su casa

Sus padres y una sobrina pequeña estaban dentro de la vivienda. El procesado tiene una "fuerte adicción al consumo de drogas".

                     M. ROSA (01/12/2005)

La sección segunda de la Audiencia Provincial de Córdoba ha condenado a A.R.G. a ser internado durante dos años y medio en un centro psiquiátrico por incendiar la casa de sus padres con su familia dentro al considerarlo responsable de un delito de incendio con la atenuante "muy cualificada de enfermedad mental".

La sala considera probado que el imputado, que padece trastorno psicótico inducido por consumo de drogas, pero "que no anula sus facultades de entender y de querer", estaba en el domicilio de su padres, en Puente Genil,, encontrándose en la vivienda familiar sobre las 8,30 de la mañana del 2 de abril del año pasado, apiló ropa junto a la puerta de su dormitorio y, tras cerrarla con el cerrojo, le prendió fuego. El acusado saltó al exterior de la casa por una ventana sin avisar al resto de moradores, que tuvieron que salir huyendo ante el peligro del fuego.

Los magistrados estiman que durante el juicio no se apreció "causa racional alguna", sino que el hecho fue fruto de "una crisis delirante y posiblemente alucinatoria. Los informes que fueron aportados en esta causa revelan "la realidad de la enfermedad que padece el procesado, que es fruto de su fuerte adicción al consumo de drogas".

Además, la sentencia señala que "existió peligro de propagación" del fuego por toda la casa, "con el consiguiente peligro para la integridad física de los padres y de la sobrina pequeña del procesado".

El imputado reconoció durante la vista oral que le prendió fuego a su casa porque "oía voces que me decían que mi padre me quería matar con una escopeta". Escuchó una voz que le dijo "vete rápido que te van a pegar un tiro" y dijo que el fuego "se propagó sólo en mi habitación y no afectó a nadie, gracias a Dios".

El informe psiquiátrico determinó que presenta sintomatología delirante alucinatoria, afirmando el forense que "piensa que todo el mundo está en su contra y que para él es como si las cosas estuvieran ocurriendo aunque sus vivencias no son reales". Los especialistas opinaron que ese día tenía la inteligencia y voluntad afectadas, señalando que "si abandona la droga y sigue un tratamiento no tiene por qué volver a aparecer el brote psicótico".

La defensa solicitó la libre absolución, mientras el fiscal mantuvo la petición de seis años de prisión, argumentando que sus facultades estaban alteradas y no anuladas y que la enfermedad puede ser tratada en la cárcel.